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jueves, 14 de noviembre de 2013

OIT Infomò sobre las desigualdades de acceso al mercado laboral agrabandose en el caso de las mujeres afrodescendientes en Amèrica Latina y el Caribe.



La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha presentado en Medellín (Colombia), un informe sobre las deficiencias en el acceso y la calidad del empleo para las mujeres en América Latina y el Caribe y ha hecho un llamamiento a situar "la igualdad de género como un objetivo general y transversal" en la región.

La directora de la OIT para América Latina y el Caribe, Elizabeth Tinoco, ha presentado en la XVIII Conferencia Interamericana de Ministros del Trabajo (CIMT) el informe 'Trabajo decente e igualdad de género' y ha señalado que "es hora de colocar la igualdad de género como un objetivo general y transversal de políticas sociales y económicas".

El informe, realizado en conjunto por la OIT, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la ONU, muestra que la tasa de desempleo de las mujeres es mucho mayor que la de los hombres y que reciben ingresos menores en todos los trabajos.

"Los avances en igualdad de los últimos 30 años han sido importantes, pero insuficientes", ha señalado la directora, ya que aunque la tasa de ocupación de las mujeres ha subido de un 49,2 por ciento en el 2000 a un 52,6 por ciento en 2010, continúa siendo inferior a la de los hombres, que es de un 79,6 por ciento.

Además, el informe también muestra que el empleo de las mujeres se concentra mayoritariamente en servicios y en comercio, mientras que las mujeres tienen menos probabilidad que los hombres de tener un empleo asalariado, un 60,7 por ciento comparado con 68,5 por ciento.

Para Tinoco, el objetivo del informe es "hacer una aportación a la reflexión y un llamamiento a la acción" para hacer frente a estos problemas y lograr "insertar este tema en la agenda pública de los países".

"La igualdad de género y la autonomía económica de las mujeres es todavía una meta por alcanzar en América Latina y el Caribe", se advierte en el informe, mientras que puntualiza que también "hay discriminación entre las mujeres", ya que "no es lo mismo ser una mujer indígena o afrodescendiente, ser joven, residir en áreas urbanas o rurales, vivir en su país o ser migrante, tener o no hijos, o estar en la tercera edad".



Fuente: ACSUN, Lic. Javier Dìaz, Europapress. Ilo.

lunes, 24 de diciembre de 2012

La discriminaciòn laboral - salarial en Uruguay continua sin cambios desde la finalizaciòn de la esclavitud.





Monografía de grado en economía encuentra discriminación racial en los salarios percibidos por afrodescendientes.


La reciente aparición en las estadísticas oficiales de preguntas acerca de la raza de los individuos permite testear la hipótesis de inequidad racial en Uruguay. Con esta información comienza el trabajo de investigación monográfico para recibir el título de economista de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de Ani Taschidjian y Daniela Vázquez.
El trabajo, tutoreado por la investigadora Marisa Buchelli, denominado “Un estudio de segregación de los hombres afrodescendientes en el mercado laboral uruguayo”, cuantifica la diferencia salarial entre afrodescendientes y blancos a partir de una ecuación salarial “tipo Mincer”, que incluye variables que buscan captar la discriminación salarial, tanto por las vías de segregación por ocupación, categoría de establecimiento y rama industrial, como por otras.

A partir del procesamiento de la Encuesta Nacional de Hogares Ampliada 2006 (ENHA), las autoras encontraron que el salario por hora de los hombres afrodescendientes es en promedio 24,8% menor que el de los blancos, y cuantificaron las razones del diferencial salarial: 28,6% responde a segregación; 31,9%, a discriminación que se canaliza por otras vías y el resto, a diferencias en las características de los trabajadores, en particular, en el capital humano. El 25,8% de la brecha se explica por la educación y la experiencia laboral.

Por estos días se debate más abiertamente la escasa relevancia que se le ha dado a la discriminación racial en Uruguay. Quizá el sentido común hable de que Uruguay es la excepción al patrón de la mayoría de los países de América Latina en cuanto a la inequidad racial, pero lo cierto es que hasta ahora pocas veces en la historia se han incluido en las estadísticas oficiales preguntas sobre ascendencia racial. Este hecho, que inhabilita la investigación y la extracción de conclusiones, seguramente contribuyó a “invisibilizar” los problemas de las poblaciones no blancas. Es decir, aunque existe discriminación, no se la identifica como tal y no se le da la importancia que tiene.

Taschidjian y Vázquez descomponen la brecha salarial entre blancos y afrodescendientes a partir del procesamiento de la ENHA 2006. En el entendido de que la discriminación laboral puede tener origen tanto en la segregación (exclusión del grupo minoritario de determinados puestos de trabajo) como en otras formas de discriminación, se desagrega la brecha salarial en tres componentes: uno que capta las diferencias en las características 
inherentes a los individuos, otro que recoge la segregación en el mercado laboral y el último que captura la discriminación canalizada por otras vías distintas a la segregación.

Explicando la sinrazón


El “Convenio Relativo a la Discriminación” de la Organización Internacional del Trabajo de 1958 define la discriminación como “cualquier distinción, exclusión o preferencia basada en motivos de raza, color, sexo, religión, opinión política, ascendencia nacional u origen social que tenga por efecto anular o alterar la igualdad de oportunidades o de trato en el empleo y la ocupación”. Las autoras agregan que este trato desigual tiene efectos en múltiples aspectos relacionados con el empleo, en particular en las posibilidades de ascenso y las diferencias salariales.

Doblemente discriminadas


 Daniela Vázquez, uno de los autores de  la monografía, aclaró que solamente se estudió la segregación racial en hombres porque las mujeres afrodescendientes son doblemente discriminadas y eso implica un problema metodológico complejo de resolver: cómo separar “los dos tipos de discriminación: la racial y la de género”, y explicó que si bien existen metodologías que permitirían analizarlas individualmente, “excedían los alcances del trabajo”.


En economía existen dos familias de modelos que buscan explicar la discriminación: los modelos de prejuicio de Gary Becker y los de discriminación estadística de Aigner y Cain. En el modelo del economista estadounidense Becker, la discriminación salarial se explica por las preferencias (prejuicios) tanto de empleadores, consumidores de los productos o compañeros de trabajo que hacen que el empleador esté dispuesto a pagar por no contratar a un trabajador del grupo discriminado. Así, los trabajadores del grupo discriminado son contratados en primer lugar por los empleadores que no tienen prejuicio, y que se benefician por el menor salario del grupo. La diferencia salarial observada en el mercado, entonces, será igual a la disposición del último empleador a pagar por “su prejuicio”.

La llamada discriminación estadística tiene lugar cuando los empleadores utilizan información suplementaria (incluyendo creencias o estereotipos) sobre las características promedio del grupo al que pertenece el trabajador, para tomar sus decisiones de contratación. Como la información es costosa, los empleadores toman estos prejuicios como verdades para predecir la productividad del grupo. La discriminación surge pues porque individuos con la misma productividad son tratados de forma diferente porque los estadísticos que resumen el comportamiento de los grupos a los que pertenecen son distintos.

También es relevante la decisión de invertir en capital humano en los estudios de discriminación. La teoría analiza las decisiones de los individuos en la disyuntiva entre formarse académicamente o entrar al mercado laboral en un contexto de costo-beneficio. Si el retorno esperado de la inversión en capital humano para las minorías es menor que el de la mayoría, su decisión óptima de inversión llevará al grupo a tener un menor “stock de capital educativo” y así sufrir discriminación previa al ingreso al mercado laboral.

Ocupaciones típicas

Como consecuencia, algunas de las teorías sostienen que la segregación ocupacional es una vía por la que ocurre la discriminación salarial y consiste en la exclusión de determinado grupo de los empleos que pagan mejores salarios. La desigual distribución entre ambos grupos tiene que ver con la exclusión del grupo segregado de determinadas ocupaciones y su concentración en otras, cuya valoración y salarios son inferiores. La segregación ocupacional a su vez perpetúa las desigualdades entre grupos, principalmente las que tienen que ver con diferencias en los ingresos, y limita el acceso a puestos de trabajo de los individuos pertenecientes al grupo segregado como también sus decisiones de inversión en capital humano.

Por último, puede ocurrir una hipótesis “de crowding”: para el caso de la segregación racial se puede interpretar como la exclusión de los afrodescendientes de trabajos “típicamente de blancos”, lo que conlleva su desplazamiento hacia ocupaciones “típicamente de afrodescendientes”. En este escenario, el salario ofrecido en estas últimas ocupaciones tiende a disminuir debido a la sobreoferta de mano de obra.

Para cuantificar la diferencia salarial debido a factores raciales, en el trabajo se propuso estimar una ecuación que explica los salarios percibidos en función de variables como el color de la piel, características propias del individuo (ocupación, categoría y sector de trabajo), el porcentaje de personas negras en la ocupación, sector y categoría de establecimiento del individuo.

Números duros

El trabajo de Taschidjian y Vázquez encontró una brecha salarial promedio entre las poblaciones de ascendencia blanca y de ascendencia negra en Uruguay de 24,8%. La diferencia en los salarios se explica de acuerdo con tres factores. En primer lugar, la exclusión de los afrodescendientes de algunas ocupaciones, ramas de actividad y categorías de establecimiento, lo que representa 28,6% de la brecha. Las otras formas de discriminación salarial explican el 31,9%, siendo el factor más relevante en la explicación de la brecha. No obstante, se destaca que las diferencias en el capital humano son fundamentales a la hora de explicar esta brecha: 25,8% se explica por la educación y la experiencia laboral conjuntamente.
La segregación ocupacional es la que pesa más en la explicación de la brecha salarial: tiene 23 puntos de los 28,6%, mientras que las segregaciones por sector de actividad y por categoría de establecimiento conforman el 5,6% restante.




Fuente: ACSUN, Lic. Javier Dìaz, Ladiaria

martes, 27 de enero de 2009

Seminario - Taller "Censos 2010 y la inclusión del enfoque étnico. CEPAL



GEH organizó un taller en el cual se buscó promover la visualización de los pueblos indígenas, afrodescendientes y ron en la fuente de información de salud.

Desde 2004 la OPS ha adoptado el tema de etnicidad como un eje transversal para el diseño de programas y proyectos. La Oficina de Género, Etnicidad y Salud (GEH) organizó el taller “Visualización de los pueblos indígenas, los afro descendientes y los pueblos Rom en la fuente de información de salud”, en la ciudad de Bogotá del 2 al 4 de Diciembre de 2008, con el objetivo de producir una propuesta de preguntas destinadas a identificar los orígenes raciales o étnicos, para ser introducidos en los sistemas de información sanitaria y los lineamientos generales para su correspondiente Guía de implementación.

El taller reunió participantes provenientes de Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Guatemala, Honduras y Uruguay, y contó con el auspicio de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y las agencias del Sistema de Naciones Unidas. El taller forma parte de un proyecto que busca fomentar la recolección de datos en salud desagregados en los sistemas de salud, como forma de fortalecer la ciudadanía de los individuos pertenecientes a los grupos étnicos/raciales, reducir las inequidades y generar condiciones para un fortalecimiento de las democracias en la región.
El resultado esperado del taller fue la propuesta de las preguntas a ser incorporadas en los certificados de nacimiento y defunción y otros registros administrativos para captar la identidad étnico/racial. Asimismo, algunas de las propuestas emergentes del taller fueron que se debería tratar de incidir sobre tres fuentes de información importantes como son los censos nacionales de población, las encuestas de hogares y las estadísticas vitales. Los participantes también formularon recomendaciones de como simplificar el sistema de recolección de información para evitar la incomprensión de las preguntas; incluir aspectos culturales; evidenciar los problemas de acceso a la salud y los servicios de las comunidades; incluir preguntas relacionadas a la lengua y pueblo/etnia; y promover la sensibilización cultural en las personas encargadas de recoger información.
La OPS ha estado atenta en el monitoreo de salud de los grupos étnico/raciales, debido a que los indicadores de salud presentan brechas negativas en detrimento de los grupos étnicos/raciales cuando se comparan con el resto de la población, y desde 2004 la OPS ha adoptado el tema de etnicidad como un eje transversal para el diseño de programas y proyectos, en cumplimiento a los mandatos de la Conferencia de Naciones Unidas contra el Racismo, la Discriminación, la Xenofobia, y otra forma de intolerancia realizada en Durban, Sudáfrica en 2001.
Dentro de los que hemos llamado proceso de democratización de la información a través de nuetro blog, gracias a la ayuda de cientos de colaboradores cybernautas que tiene ACSUN tenemos el agrado de postear las conclusiones y remendaciones del:
Seminario-Taller

“Censos 2010 y la inclusión del enfoque étnico”
Hacia una construcción participativa con pueblos indígenas
y afrodescendientes de América Latina
CEPAL, Santiago de Chile, 19, 20 y 21 de noviembre de 2008
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
SUJETO A REVISIÓN

El deber de reunir, utilizar y difundir datos desglosados es un compromiso ya asumido por los Estados de la región en una serie de instrumentos internacionales, entre los que cabe mencionar el Convenio No. 169 de la OIT, la Convención Internacional sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer1, la Convención sobre los derechos del niño2, el Plan de Acción de Durban y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas.
Aunque se reconocen los avances realizados en la región, todavía la marginación y exclusión de los pueblos indígenas y afrodescendientes son escondidas detrás de los promedios nacionales o globales. La falta de datos fiables desglosados para estos grupos sociales, en edades, sexo y otras características, constituye una grave manifestación de racismo estructural que no permite conocer y hacer frente a la situación de los pueblos indígenas y afrodescendientes, medir los efectos de los programas de desarrollo, monitorear el cumplimiento de los instrumentos de derecho internacional y diseñar acciones afirmativas efectivas.

Por lo tanto, se recomienda a los Estados que a través de sus instituciones garanticen la visibilidad de los pueblos indígenas y afrodescendientes de sus países siendo imperativo lograr:
Participación:
Garantizar la participación de los pueblos indígenas y afrodescendientes en igualdad de condiciones en todas las etapas de recopilación de datos, formulación y aplicación del cuestionario, sistematización, análisis y difusión de la información.
Establecer mecanismos de participación mutuamente aceptados, con enfoque de género y acordes al principio del consentimiento libre previo e informado3 en todos los niveles.
Institucionalización:
Crear espacios multidisciplinarios con recursos humanos y financieros adecuados dentro de los institutos de estadística que se encarguen de coordinar el trabajo sobre pueblos indígenas y afrodescendientes.

Institucionalizar la participación de los pueblos indígenas y afrodescendientes, con perspectiva de género e intergeneracional en todos los procesos estadísticos garantizando la posibilidad de tomar decisiones conjuntas.
Crear un Grupo de trabajo sobre estadísticas, pueblos indígenas y afrodescendientes dentro del marco de CEA- CEPAL.
Crear un espacio institucional (Unidad, Área, o según corresponda) dentro del CELADE- CEPAL que trabaje sobre pueblos indígenas y afrodescendientes. Institucionalizar procesos de formación y capacitación a largo y corto plazo dirigidas a pueblos indígenas y afrodescendientes.
Destinar mayores recursos humanos y financieros para extender y mejorar los procesos de recolección y desagregación de datos así como el análisis, difusión y uso de datos sobre pueblos indígenas y afrodescendientes.

Organizar una reunión anual sobre estadísticas de pueblos indígenas y afrodescendientes con la participación del sistema de la ONU, institutos de estadística de la región, organizaciones indígenas y afrodescendientes y otros actores relevantes.
Transversalidad
Elaborar y poner en práctica convenios interinstitucionales sectoriales y con los pueblos indígenas y afrodescendientes para el uso y difusión de los resultados obtenidos. Considerar los institutos de estadística, ministerios de planificación, organismos de asuntos indígenas y de equidad racial, ministerios sectoriales (salud, educación, desarrollo social, etc.), ministerios de economía y finanzas.
Intercambiar buenas prácticas sobre procesos de transversalización de la información (educación, salud, trabajo, ingresos, etc.).
Coordinar acciones entre institutos de estadística de los países en los que residen pueblos indígenas y afrodescendientes en zonas de frontera y que comparten espacios bi o tri nacionales.
Sistematizar las lecciones aprendidas de la ronda de censos del 2000 en lo referente a la pertinencia de los instrumentos de recolección de datos e identificando buenas prácticas en relación a la participación de pueblos indígenas y afrodescendientes
Identificación
Utilizar como criterio principal la auto-declaración para identificar a los pueblos indígenas y afrodescendientes, lo cual es acorde a lo que se determina en los instrumentos de derechos humanos internacional y tiene el consenso de las organizaciones indígenas y afrodescendientes.
Utilizar otros criterios como la lengua, la localización territorial y la lengua hablada por los abuelos y padres, de tal forma de poder caracterizar y mostrar la heterogeneidad.
Analizar la utilización de una variable étnico-racial para el caso de la población afrodescendiente considerando el contexto de esclavización y resistencia al cual estuvo sometida.
Considerar estrategias particulares para captar la situación de los pueblos que aún viven en esclavitud y trabajo forzoso.
Revisar en cada país y en conjunto con las organizaciones indígenas y afrodescendientes cuándo sería conveniente separar en la boleta censal el reconocimiento de los pueblos indígenas del de los afrodescendientes.
Realizar un trabajo conceptual profundo que incluya un cambio de paradigma en los sistemas de información sobre la interrelación entre los derechos individuales y colectivos de los pueblos indígenas y cómo esto puede ser reflejado a través de los datos estadísticos
Revisar en los esfuerzos que se están realizando para incorporar la perspectiva de género en los censos si se está considerando la situación de las mujeres indígenas y afrodescendientes.
Considerar la implementación de instrumentos como los censos indígenas y encuestas complementarias como parte de la planificación censal.
Procesos de capacitación y sensibilización
Impulsar un proceso de sensibilización y campañas de comunicación dirigidos a los pueblos indígenas y afrodescendientes para fortalecer los procesos de revitalización étnica y que asuman su identidad en el proceso censal sobre todo en ámbitos urbanos. También, campañas dirigidas a la sociedad en general, para que se reconozca y respete la diversidad cultural característica de la región, y esto impacte positivamente en el operativo censal en todo el país. Considerar la utilización de lenguas indígenas.
Implementar procesos de capacitación dirigidos a los funcionarios estatales relativos al proceso estadístico en temas étnicos y raciales propiciando el diálogo intercultural.
Impulsar procesos de formación en cultura estadística y diversidad étnica en todos los niveles educativos a partir de alianzas entre los institutos de estadística y los ministerios de educación.
Impulsar procesos de capacitación y difusión de los datos censales dirigidos a los tomadores de decisión en todos los niveles administrativos y políticos que hacen parte del Estado, considerando particularmente a las autoridades locales.
Impulsar procesos de capacitación orientados a la sociedad civil con el objetivo de mejorar el uso de la información incluyendo la posibilidad de monitorear los compromisos asumidos por los países e incidir en las políticas públicas y económicas que implementan sus gobiernos.
Incluir capacitación y divulgación de datos censales con énfasis en las disparidades existentes para pueblos indígenas y afrodescendientes en los espacios de formación continua de funcionarios públicos y de elección popular.
Uso de la información
Se reitera la recomendación número 92 del Plan de Acción de Durban donde se establece que los datos desagregados deben ser recolectados para definir políticas públicas con el objetivo de eliminar y combatir la discriminación racial y étnica.
Generar información desagregada en base a las necesidades definidas por los pueblos indígenas y afrodescendientes, desde el enfoque de derecho y con énfasis en las brechas e inequidades producto de la discriminación étnico/racial y de género.
Democratizar la información con instrumentos amigables y herramientas tecnológicas adecuadas.
Analizar la información para la elaboración de indicadores que permiten dar cuenta de las inequidades y desigualdades, monitorear la implementación de políticas y la implementación de compromisos nacionales/internacionales.
Las Naciones Unidas deben utilizar, producir y dar mayor visibilidad a información desagregada según pueblos indígenas y afordescendientes, en su rol de advocacy con los gobiernos y para su propia programación (particularmente en procesos interagenciales, como el CCA/UNDAF)
Impulsar trabajos de investigación con respecto a temas que hay vacíos de información en los censos revisando los criterios para la investigación ya que se considera que los actuales están construidos con el sesgo de la discriminación racial.
Promover alianzas con las universidades para la utilización de los datos censales y el desarrollo de investigaciones conjuntas con los pueblos indígenas y afrodescendientes.
Promover el intercambio de experiencias entre los países que ya tienen políticas públicas sobre pueblos indígenas y afrodescendientes.
Apoyar la creación de un observatorio para monitorear la implementación de políticas públicas dirigidas a los pueblos indígenas y afrodescendientes.
Difusión
Mejorar la legislación referida al derecho a la información y a la participación, incluyendo el fortalecimiento y la ampliación del marco legislativo sobre el que se sustenta el censo.
Facilitar el acceso público a los micro datos además de a los datos procesados y analizados.
Traducir los datos y las bases de datos producidos en la CEPAL al portugués.
Implementar estrategias de difusión orientada hacia la población con bajo nivel de escolaridad formal y considerando las lenguas indígenas.
Difundir la información tanto a través de los medios masivos, como medios alternativos, incluyendo las redes de radios comunitarias, alto parlantes, cartillas, etc.
Los presentes se adhieren a las recomendaciones emanadas del IX Encuentro Internacional de Estadísticas de Género: La Ronda Censal de 2010”, realizada en Aguascalientes México del 29 de septiembre al 1 de octubre de 2008.

1 Resolución 34/180 de la Asamblea General.
2 Resolución 44/25 de la Asamblea General.
3 Véase: E/C.19/2005/3
Fuente: Organización Panamericana de la Salud

jueves, 18 de diciembre de 2008

Desigualdades Etnicos raciales en el Uruguay

















*Nota: en la foto Psic. Susana Rudolf. Lic. Rafael Porzecanski


El pasodo 3 de diciembre de 2008. En el marco del Día Nacional del Candombe, la Cultura Afro ururguaya y la Equidad se presento la publicación

POBLACIÓN AFRODESCENDIENTE Y DESIGUALDADES ÉTNICO-RACIALES EN URUGUAY.

Esta es un esfuerzo de los equipos multiciplanarios de investigación de las Facultades de Ciencias Sociales, Humanidades, Psicología y el Instituto Nacional de Estadisticas. Conto con la financiación del PNUD, UNFA, UNIFEM y la AECID.

Esta es una iniciativa del Parlamentario Prof. Edgardo Ortuño

Los autores del libro son:
Lucía Scuro Somma
(coordinadora)
Marisa Bucheli
Wanda Cabella
Karla Chagas
Amanda Díaz
Javier Díaz
Ana Frega
Óscar Montaño
Rafael Porzecanski
Óscar Rorra
Carolina Ricarte
Susana Rudolf
Natalia Stalla





Autor. Lic. Javier Díaz.